➤

Sermones sobre la epístola de Santiago

La acusación contra los ricos

Pedro Puigvert

 

increase font sizedecrease font size

 Print Friendly and PDF


La acusación contra los ricos (Stg. 5:1-11)

La denuncia de Santiago contra los ricos, no era por ser ricos, sino por el uso infame que habían hecho de las riquezas oprimiendo a los pobres. En sentido estricto no se dirige a los cristianos ricos, pues no empieza como en otros párrafos con un hermanos míos, sino a todos los hombres, pero al mismo tiempo es una advertencia a los cristianos ricos, si incurren en los mismos abusos que los demás. Hace una enérgica interpelación semejante a la de 4:13. A los ricos ya los ha mencionado con anterioridad en (1:10 y 2:27), en el primer caso eran los cristianos ricos, en el segundo la actitud de la congregación hacia los ricos que entraban en ella, pero no formaban parte de la misma.

    1. Anuncio de los juicios de Dios (vv.1-3)

    Ante las enormes injusticias por opresión, anuncia a los ricos los juicios de Dios de los que son merecedores por su culpabilidad. Por tanto, una manera de presentar a los miembros de las iglesias que también tenían riquezas, por si caían en la tentación de imitar a los ricos mundanos, advirtiéndoles para preservarles del orgullo de la injusticia y del amor al mundo. Estas advertencias no tienen fecha de caducidad y son tan necesarias hoy, como lo eran entonces. Los verbos aullad y llorad, no tienen que verse por separado, sino como traducen algunas versiones literalmente: llorad, llorando, traducido en NVI: llorad a gritos, una forma muy gráfica de entender el lloro, como de desesperación ante el juicio que caerá sobre ellos. Es un lloro onomatopéyico, es decir, el sonido de la cosa nombrada (ejemplo, ñam, ñam, por comida, boom por bomba) en donde se expresa el significado por el mismo sonido. Aquí sería llorar a voz en grito por las miserias que les sobrevendrían, en el juicio que caería sobre ellos.

      1.1. Los juicios como cumplidos (vv.2-3). Santiago emplea un lenguaje profético en donde se contemplan como cumplidos los juicios que anuncia. Las riquezas están podridas, en vías de ser destruidas, los vestidos, parte notable de los bienes de los antiguos, ya están apolillados. En el original es una sola palabra y se trata de un adjetivo que califica a los vestidos. En Job 13:28, el patriarca contempla su situación insufrible comparándola con una prenda apolillada. El oro y la plata se han oxidado literalmente, mucho más fuerte que enmohecido. El óxido ataca los metales y pronto esta herrumbre testificará contra los ricos, acusándoles de avaricia y dureza de corazón, anticipando su ruina total. Devorar las carnes o consumir los cuerpos (NVI) por el fuego del juicio. Sin duda es una figura espantosa, literalmente, comerá las carnes como fuego. Algo parecido a lo que hacían las bombas de “napalm” en Vietnam. Habéis atesorado en los últimos días, así en el original, no “para”, un cambio de preposición que reemplaza el sentido de una frase por completo. Aquí tenemos la frase técnica que aparece en muchos lugares del NT, últimos días o tiempos de la que viene la palabra escatología, según el griego. Esta frase en los lugares en que se encuentra se usa para referirse al periodo final o último de la historia que abarca desde la encarnación de Cristo hasta su regreso en gloria.

    2. La injusticia de los ricos (vv. 4-6)

    De la avaricia en atesorar, Santiago pasa ahora a la injusticia. ¿Por qué siempre están tan próximas una de la otra? Ya en el AT tenemos prescripciones en contra de la injusticia de no dar al jornalero lo que le corresponde (Dt. 24:14-15; Lv. 19:13; Jer. 22:13; Mal. 3:5). Y también, en otro sentido en Lc. 10:7. Estas maldades claman al cielo y piden justicia, de manera que han llegado a los oídos de Yahweh Sebaot, traducido como Señor de los ejércitos o de las huestes celestiales. Los oprimidos son descritos como segadores por el duro trabajo que realizaban, lo que viene a resaltar la injusticia. Mientras ellos, los ricos, vivían una vida de placeres siendo disolutos, habiéndose engordado para el día de la matanza, o sea, para el día del juicio. La figura está tomada de los animales engordados para el sacrificio. Han oprimido al justo hasta lograr su muerte sin que este haya ofrecido resistencia.

    3. Consejos a los oprimidos (vv. 7-11)

    De las advertencias a los ricos opresores, pasa Santiago a aconsejar a los pobres oprimidos. En tres ocasiones hallamos la palabra paciencia que es diferente a 1:3-4, ya que allí expresaba la paciencia ante la adversidad y aquí se refiere a la paciencia ante personas hostiles. Está dos veces en la forma imperativa, por tanto, se constituye en un mandamiento. En estos dos casos se relaciona con la venida del Señor.

      3.1. Debían mantenerse firmes (vv.7-9).La opresión de los ricos malvados podría provocar en los creyentes una reacción incorrecta dada la situación social y económica, como ocurre en nuestros días con los especuladores y los banqueros que obtienen pingües beneficios, mientras los más débiles económicamente sufrimos las consecuencias. De ahí que Santiago los instruya para que soporten con paciencia la situación hasta la venida del Señor. En las dos ocasiones, se utiliza la misma palabra para referirse a la venida del Señor: parusía, que literalmente significa presencia personal, o sea, cuando Cristo se haga presente en su regreso. No hay ninguna indicación del empleo de la violencia contra el rico opresor. En cambio, sí la vemos en la Teología de la Liberación, como lo interpretaron algunos, especialmente en América latina. Las condiciones sociales de aquella época no eran como las nuestras en que el obrero tiene sus derechos más o menos garantizados, según los lugares. Santiago ilustra su consejo con la figura del labrador que espera con paciencia el fruto de la tierra y las lluvias necesarias para que este se produzca. De la misma manera el cristiano debía mantenerse firme frente a la opresión y aguardar con paciencia la parusía del Señor. A muchos, este argumento le parecerá muy escapista de la realidad y adormecedor de la conciencia social hacia los oprimidos. Pero debemos entender aquella época en que todavía existía la esclavitud como una institución de la sociedad, que era poco o nada cuestionada. El cristianismo no inició una revolución cruenta para suprimir las desigualdades, sino que fue penetrando y concienciando a la sociedad con una lucha pacífica hasta la abolición de las diferencias. Recordemos a Martin Luther King y su declaración de los derechos de los negros, que tuvo que pagar con su vida, pero finalmente consiguió un cambio en EEUU y sus efectos en África. En Sudáfrica La UB celebraba campamentos interraciales en la época del apartheid que ayudaron a derribar esta barrera y que triunfara el abolicionismo. Las adversidades provocan tensiones que se manifiestan en las relaciones humanas. De ahí que les advierte que no se quejen unos de otros para que no sean juzgados, pues el juez está a la puerta (Mr. 13:29)). Es decir, a punto de aparecer, pues él dará a cada uno su merecido. Se trata de otro modo de decir que Cristo se acerca.

      3.2. El ejemplo de los profetas (vv. 10-11).Lógicamente, los que sufren las consecuencias de la conducta errada de los ricos y que han sido exhortados a tener paciencia, deben disponer de unos modelos a seguir a modo de ejemplo: a) los profetas que les hablaron en el nombre del Señor. No se especifica ninguno, pero si tenemos en cuenta que va dirigida a congregaciones judeo-cristianas es lógico entender que se refería a los profetas del AT que tuvieron que sufrir con paciencia el acoso de muchos para cumplir fielmente su ministerio de transmitir la palabra de Dios (He.11:36). Se menciona a Job, porque se le consideraba profeta aunque su libro no está entre los profetas, sino en la división de los escritos. Dice: nosotros tenemos por dichosos a los que perseveraron, (así literalmente) se refiere a los profetas. Continuaron firmes bajo el peso de la adversidad (Mt. 24:13; Lc. 8:15). La perseverancia es una actitud muy apreciada en la Biblia, pero desgraciadamente, no se encuentra entre las virtudes más practicadas por algunos creyentes. Nos gusta la novedad, pero al poco tiempo nos cansamos y buscamos otras cosas nuevas, sin embargo, en lo fundamental somos llamados a persistir en la fe aún en medio de las pruebas como Job, y es ahí donde se ve si somos auténticos hijos de Dios. La última frase del v. 11, no la podemos sacar de contexto. Tanto la NVI como la RV2020, han resuelto la frase habéis visto el fin del Señor, añadiendo: que le dio. Porque se refiere a Job, que algunos han interpretado erróneamente como los sufrimientos y la muerte de Jesús, es decir, Dios concedió a Job un venturoso fin después de las pruebas que pasó y culmina con el Señor es todo compasión y misericordia que no tendría sentido si se refiere a Cristo. Además en toda la epístola no se hace ninguna alusión a los hechos de la vida de Cristo. Como sabemos, Job después de haber perdido hijos y bienes, finalmente es recompensado con creces.

Conclusión Esta porción es una exhortación muy adecuada tanto para los ricos que oprimen a los pobres, como para los que dependen de un salario y su actitud hacia los poderosos. Salvando las distancias de la época en que escribió Santiago, su referencia a la venida del Señor y nuestra actitud de paciencia, son siempre actuales, así como tener en cuenta lo que Dios es, compasivo y misericordioso. Como Motyer ha escrito: “detrás de lo que Dios ha hecho, está siempre su corazón de amor…La maravilla de su venida es que en ese día el pleno contenido de su corazón de amor será la experiencia para el pueblo de Dios del gran y tierno corazón de Dios”

 


VISITE ESTAS SECCIONES

BALUARTE

El boletín de la iglesia con artículos, noticias, poesía y las actividades previstas es el período correspondiente. Su publicación es bimestral y se puede descargar

VERDAD VIVA

El suplemento bimestral evangelístico de Baluarte que aporta un mensaje de esperanza para aquellos que aún no han recibido a Cristo como Señor y Salvador.

MENSAJES DOMINICALES

La Palabra de Dios que cada domingo por la mañana se ofrece por diferentes predicadores desde el púlpito de la iglesia, aquí en formato de audio.