Page 3 - baluarte
P. 3
115:Butlleti 08 27/06/2026 7:18 Página 3
MUJER
CAMINANDO EN EL ATARDECER DE LA VIDA
uné, (mujer) es uno de los términos llama a una mujer hija de Abraham (Lc.
El crepúsculo es un instante del día que sugiere me- que puede aplicarse según el período 13:16). También se le reconoce a una mujer
ditación. A medida que el sol comienza a caer en el Gde la vida en que se encuentre una lo más elevado, o sea, la fe (Mt. 15:28; Lc.
horizonte, su luz cambia, generando una exhibición mujer o según sea soltera o casada, sin hijos 1:28). En cuanto a la dignificación de la
de tonalidades que nos sorprende. Este fenómeno o viuda, se le atribuye en la época bíblica una mujer, Jesús lo vincula con Gn. 1:26 y ss. y lo
natural no solo es atractivo, sino que también nos categoría social diferente que se refleja en el lleva hasta sus últimas consecuencias (Mt.
brinda la ocasión de pausar y reflexionar sobre nues- uso de distintas palabras que puede emple- 19:2y ss.).
arse tanto para designar a la señora como a
tras existencias, sobre las decisiones que hemos to- la doncella, a la novia como a la esposa, con La mujer pertenece con pleno derecho a la
mado y la trayectoria que hemos seguido. Cada el uso genérico de la condición femenina en comunidad cristiana (Hch, 1:14; 12:12) y la
atardecer es singular, y cada uno de ellos puede motivarnos a indagar en nuestro inte- contraposición a la masculina. Pero cuando actividad misionera le compete también a ella
rior, donde residen nuestras verdades y a cuestionar nuestra situación actual. a una mujer se la llama méter (madre), se le (Hch. 16:3 y ss.17: 4,12). Por cuanto es cris-
tiana, ella es adelphé (hermana). Ella parti-
reconoce un puesto de honor dentro de la so- cipa activamente en el servicio de la
El Salmo 65:8, en la Biblia de las Américas, menciona: Por eso los que moran en los ciedad; la palabra es utilizada también en comunidad. El apóstol Pablo tenía colabora-
confines de la tierra temen tus obras, tú haces cantar de júbilo a la aurora y al sentido figurado. Frente a ella, la viuda xéra, doras, como Febe que era diaconisa en la
está situada en una condición humilde y me-
ocaso. Al contemplar la hermosura de la puesta de sol, podemos tomar un momento nesterosa; en el NT este término puede de- iglesia de Cencrea (Ro. 16:1). No solo hay
para pensar en el amor y la misericordia de Dios en nuestras vidas, y agradecerle por signar también un determinado status dentro diaconado masculino en la iglesia, sino tam-
todas las bendiciones que hemos recibido. de la comunidad (1 Ti. 5:9). A la mujer joven, bién el femenino (1 Ti. 3:8-12).
todavía soltera, se la llama parthénos, una El ministerio de Jesús tiene lugar en un en-
Uno de los elementos más interesantes del ocaso es su carácter efímero. Diariamente, palabra que destaca por una parte la juven- torno marcado por la mentalidad veterotesta-
el astro rey se oculta de forma distinta. Esta diversidad nos hace reflexionar sobre cómo tud de la mujer y por otra su pureza e ino- mentaria y en la cual la función esencial de
la existencia está repleta de transformaciones, pues lo que hoy nos resulta encantador, cencia (traducido por virgen en Lc. 1:27). la mujer, además de las labores domésticas,
es la procreación de los hijos para la conser-
mañana puede ser simplemente un eco del pasado. En el NT guné significa: a) mujer (Mt. 9:20; vación de la estirpe y el crecimiento del pue-
Lc. 13:11); en contraste a varón (Hch. 5:14); blo, que ha prometido Dios en la historia de
El Salmo 90:9b-10 (NVI) dice: se esfuman nuestros años como un suspiro. Algunos b) esposa (Mt. 5:28,31 y s.; 1 Co. 7:2 y ss.), los patriarcas. Al mismo tiempo tenemos el
llegamos hasta los setenta años, quizás alcancemos hasta los ochenta, si las c) también novia (Mt. 1:20,24; cf. Dt. 22:23 y elogio de la mujer virtuosa (Pr. 31) que tam-
s.). Para dirigirse a alguien se utiliza corrien-
fuerzas nos acompañan, recordándonos que nuestra existencia es transitoria y se temente el vocativo (Mt. 15:28; Jn. 2:4; 19:26. bién se refleja en las hermanas Marta y
desenvuelve con rapidez, similar a la hierba que florece por la mañana y se marchita al Junto a guné aparece también thélys (hem- María. El papel de la mujer como portadora
caer la tarde. El siguiente texto subraya la necesidad de hacer buen uso de cada jor- bra, Mr. 10:6). de vida se muestra cuando algunas mujeres
estériles se convierten en madres de una es-
nada y vivirla de forma plena: Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que Las parábolas de Jesús se ocupan a menudo tirpe, experimentando la bendición de Dios,
traigamos al corazón sabiduría. (Salmo 90:12). de la vida y el quehacer de la mujer (Mt. como por ejemplo Elisabet, la madre de Juan
13:33; Lc. 15:8 y ss). Jesús mismo habla con el Bautista. Esto mismo se expresa en el NT
El consejo del Señor es que debemos aprovechar nuestro tiempo de manera sabia, en- mujeres, incluso les enseña, despreocupán- en que tenemos afirmaciones como en Ef.
focándonos en lo verdaderamente significativo, como amar al Señor y ayudar a los dose de las reglas judías (Lc. 10:39; Jn. 5:23, en donde el marido es considerado ca-
demás. Es fundamental reconocer que nuestra vida aquí es pasajera y que algún día 4:27). Y también se manifiesta a ellas cuando beza de la mujer.
rendiremos cuentas sobre el uso del tiempo que se nos ha dado. Por ello, la Biblia nos las sana de sus enfermedades (Mr. 1:29; Por último, consideremos a las viudas que
5:22; 7:24). Su llamamiento a participar de la
anima a vivir cada día como si fuera el último, con intención, fervor y gratitud, confiando filiación divina que se dirige a los humildes y desempeñaban un ministerio dentro de la
en que Dios nos orientará y nos dará fuerza en cada paso que demos. a los extraviados, es válido también y de un iglesia, las cuales debían ser recomendadas
modo especial para la mujer, a la que igual por sus buenas obras, con disposición abne-
gada a servir para ayudar a los necesitados
Al contemplar un ocaso, es posible comenzar a valorar cada momento. La luz amari- que aquellos confiere una dignidad nueva. (1 Ti. 5:4-16).
llenta que navega por el firmamento nos revela que aun en las experiencias más com- Aunque no había mujeres en el colegio apos-
plicadas existe belleza. El cambio de día a noche representa la oportunidad de iniciar tólico, sí había discípulas que seguían a
de nuevo. Así como el sol se oculta, regresará al amanecer del siguiente día, ofreciendo Jesús (Lc. 8:1-14; Mr. 15:40 y s.). En con- Pedro Puigvert
traste con la concepción de los judíos, Jesús

