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CELEBRAN su CUMPLEAÑOS


       Mes de septiembre
       Día  02 . . . . . . . . María Cuscó Homedes
        “     18 . . . . . . . . Alberto Caballero Fernández
        “     21 . . . . . . . . Concepción de la Vega Torres
        “     24 . . . . . . . . Santiago Andreu Abelló    Por cuanto en mí ha
        “     28 . . . . . . . . Pedro Puigvert Salip        puesto su amor,
        “     28 . . . . . . . . Marc Aliaga Planells    lo saciaré de larga vida,
                                                             y le mostraré mi
       Mes de octubre                                          salvación.
       Día  06 . . . . . . . . Rosa Rodríguez Novoa
        “     16 . . . . . . . . Esteban Bárcena Nager       Salmo  91:14a,16
        “     22 . . . . . . . . Pilar Carreras Latorre
        “     27 . . . . . . . . Antonia Carrión Solano
        “     28 . . . . . . . . Caridad López Cifuentes


                A todos les deseamos las más ricas bendiciones del Señor y
                               ¡¡MUCHAS FELICIDADES!!




                      PROMESAS DEL SEÑOR
                  PERMANECER  EN  EL  AMOR  DE  CRISTO
              Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor.
                                     (Juan 15:10a)
                              Permanecer en la obediencia y permanecer en el amor de
                              Jesús son cosas que no se pueden separar. Solo una vida
                              bajo  el  mando  de  Cristo  es  capaz  de  manifestar  que
                              somos causa de gozo para nuestro Señor. Tenemos que
                              guardar sus mandamientos si queremos vivir al calor de
                              su amor: si vivimos en pecado no podemos hacerlo en el
     amor de Cristo. Sin la santidad que agrada a Dios nos es imposible complacer a Jesús.
     El que no aprecia la santidad no sabe nada del amor de Jesús.
     El gozo que sentimos conectado con el amor de nuestro Señor es una cosa delicada,
     y mucho más sensible al pecado y a la santidad de lo que el mercurio es al frío o al
     calor. Si deseamos, pues, perpetuar esta bienaventuranza, tenemos que perpetuar la
     santidad: el Señor Jesús no esconderá de nosotros su rostro a menos que nosotros le
     demos la espalda.

                               Adaptado de Libro de cheques del banco de la fe de C.H. Spurgeon
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