Page 3 - Verdad viva
P. 3
112 (evangelístico):Butlleti 08 26/12/2025 19:17 Página 2
1) El desgaste del hombre exterior. Esta expresión es una metáfora para referirse al era un necio, pues aquella noche moriría y todo lo acumulado no le serviría de nada?
cuerpo humano, pues es innegable que cada día que pasa se va estropeando un 2) Lo eterno. Cualquiera de nosotros que sirve al Señor debe tener puesta su mirada
poco más. Si comparamos una fotografía de hace solo diez años atrás, con otra ac- en las cosas celestiales, eternas. En el mundo materialista en que vivimos, se piensa
tual, nos damos cuenta de las huellas del paso del tiempo. Y si hemos tenido un mi- que lo real es lo visible y que las cosas espirituales son un espejismo. Pero cuando
nisterio muy duro, como Pablo, con peligros continuos, la aparición de enfermedades, el Señor vuelva, manifestará que es al contrario, que lo realmente importante es lo que
los sufrimientos morales por aquellos que menospreciaban su trabajo y los trances en no se ve y pertenece al reino de Dios. Y lo material que hoy valoramos mucho es algo
que le rondó la muerte, todavía se acentúa más. Pero aún, si el cuerpo se desgasta temporal e intrascendente.
normalmente, sin que esté sujeto a tantas pruebas, en la mitad de la vida o aún en la
juventud, empiezan a surgir las dolencias, anticipando enfermedades peores, que fi- Una vida mejor en la morada celestial
nalmente terminarán en la muerte. La mención a las cosas que no se ven da pie al apóstol para exponer lo que es la vida
2) La renovación del hombre interior. Es habitual en Pablo el uso de la frase hombre después de la muerte, que se conoce como estado intermedio. No se trata de una mera
interior, para referirse a la nueva naturaleza del creyente en que su espíritu/alma (per- suposición, sino que enfáticamente afirma porque sabemos.
sona) ha sido regenerada, pasando de muerte a vida. Sin embargo, es preciso que 1) El tránsito de la muerte. En la primera carta, Pablo les había escrito sobre la resu-
se vaya renovando diariamente. Con el paso del tiempo, la vida espiritual debe ir in rrección del cuerpo. Pero, ¿qué le ocurre al creyente después de morir? El apóstol lo
crescendo, en la medida en que crecemos en la gracia y el conocimiento de Dios y explica por medio de metáforas. Nuestra morada terrestre es el cuerpo, al que com-
tenemos nuevas experiencias de nuestro caminar con él. La renovación empieza por para con un tabernáculo o tienda de campaña, que es frágil y solo sirve para estar
nuestro entendimiento (Romanos 12:2), o sea, ajustar la visión moral y espiritual de en un lugar determinado de manera provisional. Cuando por cualquier causa, se ve
nuestro pensamiento con la de Dios que tiene como objetivo transformar nuestra vida, afectada, se deshace, como el cuerpo cuando le llega la muerte. Pero los creyentes
hasta llegar al conocimiento pleno (Colosenses 3:10). La renovación es una obra del no estamos desprotegidos, pues tenemos una casa eterna en los cielos. El contraste
Espíritu Santo (Tito 3:5) desarrollando la vida cristiana. Como aquí está en voz pasiva, entre la frágil tienda y la casa sólida es lo que destaca de forma elocuente y estimu-
quiere decir que no es algo que podemos producir nosotros, sino por la acción del Es- lante.
píritu que mora en cada uno, con la instrumentalidad de la Escritura.
2) El revestimiento celestial. La nueva metáfora de la vestidura añade un aspecto
3) Una precisión importante. El que haya una renovación constante, no impide que el más al significado anterior, contrastando el gemir actual con el revestimiento de nues-
cristiano pueda sufrir flaquezas. En determinados momentos, puede debilitarse su tra casa celestial, armonizando el edificio con el vestido. Su deseo de ser revestido
celo y aparecer las dudas, los desengaños y el sufrimiento inexplicable, y de ahí de- es para que la muerte no sea un desnudamiento. Introduce luego la frase para que lo
rivar en ansiedades. Pero Dios es poderoso para librarnos de todo esto; es más, in- mortal sea absorbido por la vida, dando un salto hacia delante, porque se refiere a lo
cluso pueden convertirse en algo beneficioso, y por el poder renovador de Dios, ser que sucederá en el regreso de Cristo cuando resucitaremos. Ahora lo anticipa para
causa de un eterno peso de gloria (2 Corintios 4:17) que es algo excelente. Nuestras que lo contemplemos por la fe, como si esto tuviera que suceder inmediatamente des-
penalidades de hoy, son leves y pasajeras, las cuales nos producirán para siempre pués de la muerte. Y la garantía es que a esto nos ha destinado Dios, quien lo cum-
una riqueza inmensa e incalculable de gloria. Pero no podemos deducir de aquí que plirá porque nos ha dado las arras del Espíritu.
los sufrimientos en la tierra nos hacen ganar la gloria del cielo, como predica el cato-
licismo. El sentido de estas palabras es que la fidelidad en el servicio a Cristo es pu- 3) Presente y futuro. La doble esperanza, la morada y el revestimiento tras la muerte,
rificada por medio del sufrimiento y reconocida por el Señor, quien en su venida dará y la resurrección del cuerpo cuando vuelva Cristo, es lo que nos hace estar confiados
la recompensa. siempre. Mientras el cuerpo sea nuestra morada estamos lejos del Señor literalmente.
Pero no andamos por vista, sino por fe. Deseamos estar con el Señor, no obstante,
Lo temporal y lo eterno no debemos desatender el tiempo presente de servicio.
Esta percepción de las cosas desde la óptica de Dios, hace que cambie por completo
nuestra manera de valorar la vida. Conclusión
Si solo estamos encandilados mirando la gloria que nos espera, puede adormecernos,
1) Lo temporal. Mira las cosas que se ven, lo que desde el punto de vista humano es en lugar de impulsarnos a servir a Cristo. La esperanza en el futuro glorioso es para ani-
natural. Lo contrario sería ilógico. Porque las cosas que se ven son temporales, sin marnos, aunque el cuerpo se vaya desgastando. Necesitamos ser renovados en nues-
embargo, llega un momento en que ya no cuentan. ¿De qué sirve haber vivido mu- tro espíritu continuamente, de manera que vivamos confiados siempre, y pase lo que
chos años si solo se ha puesto la mirada en lo terrenal, en aquellas cosas materiales pase, sabemos que estaremos siempre con el Señor.
que perecen? ¿De qué aprovecha al final de la vida, si el objetivo ha sido solo disfrutar
de los placeres de este mundo? ¿No es como aquel rico insensato de la parábola
que tenía muchos bienes y se decía: repósate, come, bebe, diviértete, pero para Dios Pedro Puigvert

