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Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron.
(Romanos 5:12)

El pecado forma parte de la experiencia de todos los seres humanos. Algunos, cándidamente creen en la bondad esencial del ser humano y quieren soslayar la realidad del pecado maquillándola con expresiones como "leves defectos" o "debilidades" de las que el hombre no es responsable y que se pueden eliminar con medidas correctivas, pero a la larga se dan cuenta que no es así. Porque no se trata de luchar contra cierto tipo de pecados, sino con el problema del pecado como una enfermedad moral profundamente arraigada, un mal que pertenece a la misma naturaleza humana.

Definición de pecado
Es prácticamente imposible dar una definición de pecado que haga justicia a todo lo que la Biblia enseña sobre el mismo. Sin contar los términos derivados, en el NT tenemos unas 20 palabras diferentes que se traducen por pecado aparte de los términos sinónimos que se hallan en el AT. Tomando todos estos vocablos en conjunto, se puede decir que "el concepto de pecado designa el múltiple fenómeno de los yerros humanos, que llegan desde la más insignificante trasgresión de un mandato hasta la ruina de toda la existencia" (W.Günther). En doctrina se acostumbra a definir el pecado como la "falta de conformidad a la ley de Dios". Y si tenemos en cuenta que la demanda central de la ley es amar a Dios, entonces pecado es todo lo contrario. El mal moral es separación de Dios, oposición a Dios, odio a Dios, y esto se manifiesta en constantes transgresiones de la ley de Dios en pensamiento palabra y obra (Ro. 2:12-14, 4:15, Stg. 2:9, 1 Jn. 3:4). Todos estos textos nos muestran que la Biblia ve el pecado en relación con Dios y con su ley.

El pecado en el AntiguoTestamento
Tenemos las siguientes ideas principales:

a) Errar, transmite la idea general de no acertar el blanco o desviarse de la meta (Jueces 20:16, aunque aquí no tiene un sentido moral. Pero en su aspecto de desviación moral con respecto a los hombres tenemos Génesis 20:9, o en relación a Dios Lamentaciones. 5:7). Quizás es el término que mejor expresa el sentido doctrinal que hemos mencionado como desviación de una norma moral, generalmente la ley o la voluntad de Dios (Éxodo 20:20, Oseas 13:2).

b) Transgresión, que indica la acción de ruptura de una relación, es decir, rebelión, prevaricación. Aparece en sentido no doctrinal con referencia a la secesión de Israel de la casa de David (1Reyes 12:19). Cuando se aplica al pecado, quizás es el término más profundo que tenemos en el AT, porque su significado es el que trata del pecado que consiste en rebelarse contra Dios, desafiando su soberanía y gobierno (1 Reyes 8:50, Isaías. 1:28).

c) Perversión, transmite la idea de depravación, trastorno (como por ejemplo, Isaías 24:1, Lamentaciones 3:9) en su sentido no doctrinal. Cuando se refiere al pecado, refleja el pensamiento de un mal realizado deliberadamente, como por ejemplo, "hacer iniquidad" (2 Samuel 24:17, Daniel 9:5). Destaca también la idea de la culpa que surge del mal cometido deliberadamente (Génesis 44:16, Jeremías. 2:22). Igualmente puede referirse al castigo que recae sobre el pecado (Génesis. 4:13, Isaías. 53:11).

El pecado en el NuevoTestamento
Como tendremos ocasión de comprobar, las ideas que tenemos expresadas en el AT se hallan en algún caso en el NT. Por eso vamos a limitarnos a las más importantes y así profundizar el concepto de pecado en otros contextos.

a) Injusticia. Significa cometer una injusticia, portarse injustamente. También "oprimir", "violentar", con referencia a las relaciones humanas (Salmo 119:121). Este término aparece frecuentemente en la literatura griega. Como concepto se insertó en el pensamiento jurídico y vino a designar delitos concretos como por ejemplo, el robo, el fraude y el incesto. En el catálogo de los vicios, es un concepto muy amplio. También era usado en el ámbito religioso y llegó a significar el descuidar los deberes respecto a los dioses. El injusto no responde a las exigencias de la divinidad y por eso se hace culpable ante ella. En el N.T., se usa con el sentido de hacer injusticia, dañar, en relación a otros hombres (Mateo 20:13 -agravio-, Hechos 7:24 -maltratado-, Gálatas.4:12 -agravio-). En Apocalipsis se refiere a cosas (6:6 -no dañes-, 9:4). En cuanto a su forma pasiva tenemos el significado de sufrir una injusticia y se refiere a las relaciones humanas (2 Corintios 7:12, 1 Corintios 6:7). Cuando el apóstol Pablo escribe sobre los gentiles en Romanos. 1:18, emplea este término. La ira de Dios se revela sobre aquellos que le conocen, en tanto que criaturas, y que le debían adorar. En Romanos 1:29 el término injusticia es un concepto amplio al principio de un catálogo de vicios. A este uso corresponde 1 Corintios 6:1 donde los injustos se contraponen a los santos. Se denominan gentiles los que todavía no conocen la justicia por la fe y, por lo tanto, se hallan sometidos a su injusticia y a la ira de Dios. Estos no heredarán el reino de Dios (1Corintios 6:9). Por otro lado, la justicia de Dios descubre la injusticia humana (Romanos 3:5). El abismo entre la justicia de Dios y la injusticia humana es salvado por Cristo, el cual se pone en lugar nuestro como el justo (Romanos 3:24, 2Corintios 5:21). En este mismo sentido, Pedro dice que Cristo murió, el justo por los injustos para llevarnos a Dios (1P. 3:18). Tanto para Pablo como para Juan, es un término que utilizan en contraposición a verdad (Juan 7:18). La consecuencia de la fe en Cristo no es solamente la eliminación del pecado como poder, sino también el retorno a una vida en verdad o justicia (2 Tesalonicenses. 2:11-12). De ahí que en la iglesia ya no deben tener lugar los litigios o pleitos de tal manera que Pablo amonesta a los corintios (1 Corintios 6:1-11) a prescindir de ellos y preferir sufrir la injusticia que practicarla.

b) Fallar. Sirve en el NT para expresar de una manera particular todo lo que va en contra de Dios. Pablo y Juan son los escritores del NT que desarrollaron de manera más amplia y también más profunda esta concepción de pecado. Se usa en el NT para designar el pecado del hombre que en última instancia se dirige contra Dios. Jesús utiliza el concepto de pecado en conexión con su perdón (Mateo 18:15, Lucas 17:3). Pero Jesús hace algo más que utilizar el concepto judío de pecado, se coloca por encima de él y establece su persona y venida como medida nueva que introduce una nueva realidad. La nueva realidad se muestra en la conducta de Jesús respecto a los pecadores. Porque precisamente él ha venido para salvar a los pecadores y no a los justos (Marcos 2:17). Conectado con su misión en este mundo, Jesús es llamado amigo de los pecadores (Mateo 9:10, 11:19). En las palabras de la institución de la Cena del Señor, en lugar de la expiación ritual, Jesús ofrece el sacrificio de su vida por los pecados (Mateo 26:28). La mejor exposición sobre el pecado hecha por el apóstol Pablo la encontramos en los capítulos 1 a 8 de la carta a los Romanos. Como ya hemos señalado, curiosamente, Pablo apenas usa este grupo de palabras en los tres primeros capítulos. El apóstol se refiere tanto a judíos como a gentiles, los cuales fracasan por igual ante la justicia de Dios. Además incurren en la ira de Dios debido a su incredulidad y a las acciones injustas que de ella se derivan. El hombre sin Cristo y sin fe está abocado a la muerte. Esto se ve claramente en Adán (Romanos 5:12- 21). Adán por el pecado ha puesto en marcha la muerte; a partir de entonces esa línea alcanza a todos los hombres. Pero el nuevo Adán, Cristo Jesús, con su venida al mundo y su muerte (Romanos 5:8, 6:3) en la cruz asestó un golpe a la muerte tomando sobre sí, en lugar de los hombres, la maldición de la ley (Gálatas 3:10-14). Borró el pecado cargando con él (Romanos 8:1). Pablo no ofrece una doctrina sistemática sobre el pecado, sino que establece la victoria de Jesucristo sobre el imperio de la ley, del pecado y de la muerte, en cuyo lugar se levantan la justicia y la vida.

c) Transgresión. Significa apartarse de la dirección originaria y adecuada. Mientras los términos anteriores se concebían en sentido general contra el derecho o la justicia o se orientaban contra Dios, este se relaciona con las instituciones divinas, como por ejemplo el pacto (Hebreos 9:15), la ley (Santiago2:9-11), con el mandamiento y la tradición (Mateo 15:2).

Conclusión
El pecado es la ruptura de la relación con Dios. Todos los pecados personales o particulares pueden entenderse como indicio del único pecado que consiste en una vida sin Dios, en la incredulidad, en la falta de esperanza y en la negación del amor. Por eso la culpa concreta y la transgresión de la ley tienen que ser referidas a la única raíz del alejamiento de Dios. Junto con el pecado personal, la Biblia condena igualmente el pecado estructural, institucional, colectivo. Israel es el ejemplo del pueblo que se aleja de Dios cuanto más se acerca a los ídolos. Y las iglesias no se escapan de la ley del pecado. Pero el pecado colectivo no nos debe hacer perder de vista que, en última instancia, todos somos responsables personalmente. Y también personalmente tenemos que responder ante Dios de nuestros pecados de una manera personal. Por último debemos señalar que nosotros no somos pecadores porque cometemos pecados, sino que al ser pecadores por naturaleza, pecamos. Por eso envió Dios el Padre a su Hijo Jesucristo al mundo para que sin haber cometido pecado, fuese hecho ofrenda por el pecado a fin de que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Y por la fe en él, podemos tener el perdón de nuestros pecados y la vida eterna.

Pedro Puigvert