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Verdaderamente, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen.

Carta del apóstol Pablo a los romanos 1:16

En el libro de los Hechos de los apóstoles se cuenta una historia singular. Había un hombre llamado Cornelio que era centurión del regimiento conocido como el Italiano. Este hombre era devoto y temeroso de Dios que oraba y hacía limosnas, pero no era salvo. Era lo que podríamos llamar una buena persona religiosa con inquietudes espirituales que buscaba la verdad. Sin embargo, sus obras no se consideran ningún mérito para alcanzar la salvación. Lo que necesitaba Cornelio, como toda la humanidad, era escuchar el evangelio que exige una respuesta del ser humano. Dios preparó el camino para que el centurión romano escuchase el mensaje del evangelio a través del apóstol Pedro y él y su familia se convirtieran al Señor. ¿En qué consiste el evangelio según el sermón que Pedro predicó?

El evangelio es un mensaje de origen divino
Sus primeras palabras fueron: Dios envió su mensaje al pueblo de Israel, anunciando las buenas nuevas de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de todos (Hechos de los apóstoles 10:36). A diferencia de lo que está escrito y se enseña en la mayoría de religiones, que tienen libros sagrados que exponen buenos pensamientos sobre Dios y prescriben ordenanzas morales, en el cristianismo es Dios mismo quien envía su mensaje a los hombres dándoles buenas noticias de paz. Durante el ministerio de Jesús, los judíos fueron los que tuvieron el privilegio de escucharlas en primer lugar, porque previamente debía ser anunciado el mensaje del reino a las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mateo 10:6). Esto no significa que Jesús excluyera a los gentiles, pues en varias ocasiones entró en contacto con ellos alabando su fe, una fe que no encontraba en Israel. Las buenas nuevas se conocen como de la paz, es decir, para reconciliación. El medio es Jesucristo. La reconciliación implica que el hombre esta enemistado con Dios y que solo es posible hacer la paz con él a través del único mediador Jesucristo.

El evangelio es un mensaje centrado en Cristo
Sigue diciendo el apóstol Pedro, me refiero a Jesús de Nazaret: cómo le ungió Dios con el Espíritu Santo y con poder, y cómo anduvo haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hechos de los apóstoles 10:38). Jesús ocupa el lugar central en el mensaje del evangelio y los evangelios subrayan los hechos sobresalientes de su ministerio terrenal:

1) Fue ungido por el Espíritu Santo. Si Jesús era Dios, ¿por qué tuvo que ser ungido por el Espíritu de Dios? La razón es que también era hombre y como tal recibió el Espíritu sin medida, es decir, fue provisto especialmente para la obra que debía realizar.

2) Fue acreditado por Dios. El Mesías profetizado mostraría a través de sus acciones sobrenaturales su procedencia divina. Eran las credenciales de que Dios estaba en medio de los hombres obrando para su bien, sanando a todos los que estaban esclavizados por Satanás, tanto espiritual como físicamente.

3) Fue muerto en una cruz. Lo mataron colgándolo de un madero, explica Pedro. Todo cuanto hizo Jesús está aseverado por los apóstoles que fueron los testigos oculares. El punto culminante fue el sacrificio expiatorio de Jesús en el madero, expresión judía que equivale a “crucificar” que es latina e implica la idea de maldición: maldito todo el que es colgado de un madero (Gálatas 3:13). Fue así que Cristo llevó sobre su cuerpo todos nuestros pecados a fin de librarnos de las consecuencias de la muerte eterna, la separación de Dios.

4) Fue resucitado por Dios. Pero Dios le resucitó al tercer día, dijo el apóstol Pedro a sus oyentes. Aunque Jesús tenía poder para dar su vida y volverla a tomar, toda la Escritura testifica que su resurrección fue una obra de Dios el Padre. Aunque nadie presenció el momento mismo en que sucedió, su manifestación fue pública, pues una nube de testigos pudo comprobar que estaba vivo y dar fe que incluso había ingerido alimentos. ¿Por qué destaca Pedro estos aspectos de la vida de Jesús? La conclusión es sencilla, tenían un objetivo trascendente. Cristo ha venido, ha dado evidencias de que es Dios, nos ha revelado los planes finales del Padre para salvar a los pecadores perdidos y muertos espiritualmente, para por último morir y resucitar. O lo que es lo mismo, para expiar el pecado y garantizarnos un nuevo orden para la humanidad y el universo.

El evangelio es un mensaje que debe ser recibido por fe
De él dan testimonio todos los profetas, que todo el que cree en él recibe, por medio de su nombre, el perdón de los pecados (Hechos de los apóstoles 10:43). El testimonio apostólico estaba confirmado por los profetas que con anticipación de siglos habían hablado de Cristo. La fe, es pues, el requisito imprescindible para apropiarse de la obra de Cristo y recibir gratuitamente:

1) El perdón de los pecados. Aunque aquí no se mencione, por otros lugares del NT conocemos que se requiere también el arrepentimiento. El pecado priva que el hombre pueda tener comunión con Dios, pero si creemos que Cristo murió por nuestros pecados, al llevarlos sobre sí en la cruz, la barrera que obstaculiza la comunión con Dios, es quitada de en medio. El perdón de pecados solo es posible por su nombre, es decir, por su persona.

2) El Espíritu Santo. Mientras Pedro estaba todavía hablando, el Espíritu Santo descendió sobre los que escuchaban el mensaje. Inicialmente, el Espíritu obra la regeneración de los pecadores muertos en pecados para que puedan responder al mensaje de la Palabra del Dios con fe. Esta obra del Espíritu Santo sigue a lo largo de la vida del cristiano transformándolo y dándole poder para luchar contra la vieja naturaleza y experimentar un crecimiento espiritual en su vida. Los medios que usa el Espíritu son la lectura de la Palabra de Dios, la oración, el culto y la predicación. Hay personas que se preguntan: “¿Si he creído en Jesús y su sangre me limpia de todo pecado, significa que ya no soy pecador? Posteriormente, han caído en algún pecado y tienen dudas sobre si su conversión ha sido auténtica. La realidad es que seguimos siendo pecadores, aunque justificados y salvados. Quizás caigamos en algún pecado fruto de nuestra vieja naturaleza, pero lo que nunca puede ser es que vivamos continuamente en pecado, porque entonces se pondría de manifiesto que no ha habido conversión cierta. Cuando pecamos debemos ir a Cristo para pedir el perdón y ser restaurados, pues él es nuestro abogado para con el Padre.

3) El bautismo para dar testimonio de Cristo. Cuando creemos en Cristo somos bautizados en el Espíritu Santo. Este es el bautismo real, aunque por ser espiritual no es visible exteriormente. De ahí que deba manifestarse simbólicamente por la inmersión en agua. El bautismo en agua es una ordenanza dada por el Señor Jesucristo antes de ascender a los cielos para todos los que han creído en él. Por tanto, su práctica es un acto de obediencia.

Conclusión
¿Cuál va a ser tu actitud después de conocer el significado del evangelio? El mensaje del evangelio es un anuncio para ti de manera personal y tú tienes que dar también una respuesta personal a Dios. ¿Te has reconciliado con Dios? ¿Crees que la persona y la obra de Cristo son suficientes para recibir la salvación y el perdón de tus pecados? ¿Quieres recibir el evangelio y ser salvo? Si ya lo has recibido, tienes que divulgarlo para que otros conozcan igualmente la mejor de las noticias.

Pedro Puigvert