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Especial Semana Santa 2026:Butlleti 08 15/03/2026 19:30 Página 2
La redención del hombre
hombres entran en el ámbito de la acción de Cristo.
¿Qué redentor debemos buscar?
Aunque ya nos hemos adelantado a la respuesta, conviene tener presente tanto la per-
Los hechos más relevantes acerca de la vida y la obra redentora del Mesías estaban sona del redentor como la obra redentora que él ha realizado. Como no podemos ha-
anunciados en el Antiguo Testamento. Jesús mismo enseñó: Estas son las palabras llar a ninguna criatura en este mundo que pague por nosotros porque Dios no quiere
que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese castigar en otra criatura la culpa de la cual el hombre es responsable. Además, una
todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. simple criatura es incapaz de soportar la ira eterna de Dios contra el pecado y librar a
(Lc. 24:44). Entre las cosas reveladas en el Antiguo Testamento también se encuentra, otros de ella. Es cierto que los animales en el antiguo pacto eran ofrecidos en sustitu-
obviamente, la resurrección del Mesías. Nuevamente Jesús dice: Así está escrito, y ción del pecador, pero los sacrificios eran imperfectos ya que debían repetirse conti-
así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día nuamente y estamos hablando de un sacrificio único que quitase de una vez por todas
(Lc. 24:46).
el pecado. El redentor tiene que ser verdadero hombre y perfectamente justo y que
En el Antiguo Testamento encontramos anuncios directos de además sea más poderoso que todas las criaturas, es decir, que al mismo tiempo sea
la resurrección del Mesías. Posiblemente el más claro sea el verdadero Dios.
que hallamos en el capítulo 53 del libro del profeta Isaías:
Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, Conclusión
verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Yah- El hombre no puede exigir a Dios su redención, pero los atributos de amor y justicia di-
weh será en su mano prosperada. Verá el fruto de la aflic- vinos de alguna manera la exigían. Lo importante es que tú entiendas que eres peca-
ción de su alma, y quedará satisfecho; por su dor y que necesitas un redentor para salvarte de la condenación eterna. Este no es
conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de otro que Cristo Jesús el cual es el enviado del Padre para que diera su vida para sal-
ellos. (Is. 53:10b-11). Dios revela a Isaías que el Siervo sufriente, tras haber muerto en vación de los seres humanos que por medio de la fe reciben el don de salvación siendo
expiación por el pecado, verá el fruto de la aflicción de su alma, el cual somos ni más redimidos gratuitamente por su gracia.
ni menos que todos aquellos que hemos creído en él para salvación, su linaje esco-
gido. Y esto es posible porque, tras haber muerto, vivirá por largos días. Tras morir,
volverá a la vida, porque como Jesús mismo dijo: yo pongo mi vida, para volverla a Pedro Puigvert
tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para po-
nerla, y tengo poder para volverla a tomar. (Jn. 10:17b-18a). La expresión “vivirá por
largos días” señala que ya no morirá más, sino que vive por los siglos de los siglos, [Dios] nos ha librado de la
[Dios] nos ha librado de la
como corrobora el Nuevo Testamento: sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de
potestad de las tinieblas,
los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. (Ro. 6:9). potestad de las tinieblas,
y trasladado al reino
y trasladado al reino
Es más, el Antiguo Testamento presupone la resurrección del Mesías cuando habla de
de su amado Hijo,
su gloria. Dice así el apóstol Pedro: Los profetas que profetizaron de la gracia des- de su amado Hijo,
tinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salva- en quien tenemos
en quien tenemos
ción, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que
redención por su sangre,
estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las redención por su sangre,
glorias que vendrían tras ellos. (1 P. 1:10-11). El Espíritu de Cristo que Dios utilizó el perdón de pecados.
el perdón de pecados.
para revelarse en el Antiguo Testamento no solo anunció los sufrimientos de Cristo,
sino también las glorias que vendrían tras ellos, lo cual presupone su resurrección. Así
lo enseñó también Jesús, cuando tras su resurrección, dijo a sus discípulos: ¿No era
necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? (Lc. Colosenses 1:13-14
24:36). En esta gloria regresará en su segunda venida: Entonces aparecerá la señal
del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tie-

